Patudamente hoy, tomo las palabras de Galeano, para dar título a otra de estas breves reflexiones, que con el tiempo se han ido haciendo más recurrentes, más necesarias de ser realizadas, y en donde el plasmarlas en palabras, en donde el intentar estructurar las ideas, es consistente con un intento de develar hacia donde pretendo ir, es consistente con develar qué es lo quiero, busco o necesito... No sé si es una constante de estos tiempos, o soy sólo yo quien vive con una "mala" actitud frente a la vida, empero lo cierto es que me cuesta, desde un tiempo a esta parte, vivir distinto...
Mi vida, mi reflexionar, para quienes tienen el agrado|desagrado de conocerme, con el paso de los años se han tornado oscuros. He dejado de ver, muchas veces lo bonito, y me quedo sólo en lo negativo, un constante "ver el lado vacío del vaso", y de hecho es más, últimamente he empezado a sentir que ni siquiera las discusiones, siempre apreciadas y buscadas por mi, son suficientes, "útiles"; he empezado a sentir que mis discusiones y/o argumentos caen en la dispersión, en una mezcla de cosas, que muchas veces no dicen nada, o dicen muy poco...
Pareciera ser que todo ese gran imaginario, que todos esos argumentos, que todas las discusiones, que todo el "idealismo", no fuera más que una manera de llenar un vacío, una incompletitud... Un vacío, según como lo veo, ligado al yo, ligado al ser humano. Un vacío espiritual, por darle un nombre, y hacer que esta reflexión sea más concreta. Un vacío que puede ser que exista por diversas razones, algunas claras, otras no tanto, empero el problema es: ¿Cómo lo supero?, ¿Cómo me sobrepongo a él?...
Dos caminos creo que pueden ser útiles, uno ya iniciado, el otro que espero iniciar pronto, sin embargo para mi, corto-placista por naturaleza, es difícil continuar el camino bajo esta "angustia", bajo este descontento, bajo esta intranquilidad. Intranquilidad que se manifiesta recurrentemente, y de la cual salgo a ratos, a momentos, gracias a esos momentos felices, a los que mi buen P. hace alusión de vez en cuando.
No obstante, me rehúso a creer que la vida esté compuesta de momentos de felicidad, en vez de tener una vida feliz. Soy partidario de la segunda postura, y es de relevancia para mi encontrar aquello que me permita tenerla...
Ahora bien, volviendo al título de esta reflexión, a las palabras de Galeano, no es menos bello soñar con un mundo distinto, sin embargo es frustrante que estos sueños se queden sólo en eso, en sueños. Es frustrante ver como la sociedad se rige por aquello que sabes que está errado y que a esta le de lo mismo. Muy posiblemente una solución, en parte, a este sector conflictivo para mi, sería encontrar una metodología de cambio, una que me permita concretar lo pensado, lo querido, que me permita comprometerme con algo, vivir por algo.
Pero tampoco es menos cierto, que esta es una arista del problema. El punto es: ¿cómo soluciono la falta de sentido en el vivir?, ¿cómo resuelvo el mi interior?. Como respuesta a la primera, el compromiso con algo es una buena alternativa, pero para la segunda aventurar una respuesta no me es tan fácil. Una alternativa válida, puede ser el huir del mundanal ruido, como Whitman, McCandless, o Jacques, pero no me atrevo a hacerlo, aprensiones tontas, no me dejan hacerlo...
Hace unas horas lo conversábamos, ¿es correcto alejarte de la sociedad, para encontrarte contigo, para saber quién eres?, ¿es válido conformar una sociedad aparte para vivir como quieres, cuando lo que vives no te satisface?. Las respuestas son abiertas e individuales, pero creo que una eventual solución a mis constantes quejas puede ser mi "reparación", mi "re-construcción"|"construcción interna", para dejar de ser majadero en la crítica, y comenzar a ser constructivo desde el actuar...
"La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en una palabra: Lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y Lucifer viene de Lux y de Ferous, que quiere decir 'el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior'… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez…"
Extraído de la Película: "Lugares Comunes" de Adolfo Aristarain
Las líneas aquí citadas, son un fiel reflejo de lo que creo que siente cada uno de aquellos, que en un momento u otro se dan cuenta de ciertas cosas, de ciertas verdades que no eran más que falacias. Pero, creo también que ese proceso no toda persona lo tiene, y más aún que no todas saben llevarlo de buena manera, no todas saben lidiar con ese placer|dolor. Es claro, que me encuentro en este último "grupo", y es claro entonces, como ya he señalado, que debo averiguar cómo lidiar con ese dolor, y hacer de él algo constructivo, algo provechoso...
Las tareas por ende, son dos. Dos vías de un mismo camino, el camino a la felicidad...