diciembre 24, 2010

Somewhere Over the Rainbow

Contrastando con la vorágine de consumo de fin de año, el miércoles reciente, tuve el placer de cruzar mi camino con el de un músico de calle, que para mi sorpresa y maravilla toca el Ukelele. Empero mi sorpresa y emoción fueron aún mayores cuando, como si estuviéramos relacionados de algún modo, dio lugar a los primeros acordes de "Somewhere Over the Rainbow". 

La belleza de aquel momento, fue única. Abordo de una micro en las proximidades de una fiesta que poca gente parece comprender, rodeado del "stress" de fin de año característico de este mundo, de esta sociedad enferma. El quiebre que él produjo fue único. Lo sentí y se lo expresé: "Gracias por alegrarme el día", fueron mis palabras, palabras que ahora podría desglosar y extender, en un gracias por permitir emocionarme, por permitirme ver el día de otro modo. Gracias por sacarme de mi mundo aparte y traerme a compartir esta tierra contigo. Gracias...

Un gracias que se podría reducir a: "Gracias por recordarme que lo bello del mundo está en las cosas simples, y en soñar y concretar esos sueños"...


En estos momentos en que la "nostalgia" (no sé si es la mejor palabra, tal vez no), me embarga, comenzaré a cerrar esta reflexión, no sin antes terminar esperanzado en que estas horas próximas, de reunión, de compartir con quienes uno estima, fuera de tanto regalo, comida y ceremonias permitan a cada uno de nosotros pensar en lo que queremos, soñar lo que queremos y concretar aquellos anhelos en pos de una vida mejor, más plena, más amena, para nosotros y para quienes nos rodean...

Felices Fiestas, B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario