junio 14, 2011

¿Será que no es el momento aún?...

Hoy nuevamente "Abuela Grillo" ha captado mi atención y he caído, tal vez, en las mismas ideas de siempre, las cuales ahora he querido registrar...

Desde hace algún tiempo que nuestras relaciones madre - hijo (Pachamama - Chacha), dejaron de ser armónicas, dejaron de tener ese nexo de respeto, de cariño y cuidado. Dejaron tener esa reciprocidad característica de nuestros pueblos ancestrales.

Desde hace algún tiempo pareciera que hemos dejado de preocuparnos de ella. Que la hemos relegado, que la hemos desplazado. Que la hemos quitado de nuestra cosmovisión y que la hemos suplido por otros dioses. Dioses impuestos, por cosmovisiones lejanas hace cientos de años de ese respeto y de ese contacto con la tierra.

Nuestros días parecieran ir de a poco cayendo en cuenta de este actuar, de esta falta de respeto para con ella, y pareciera ser que de a poco ese vínculo íntimo se quisiera recobrar.

No obstante, la tarea no es fácil: ya que es menester arrebatar nuestra madre de esas manos avaras, sucias, poderosas y asesinas que la han tenido cautiva por decenas de años. Secuestro que se ha empezado a notar. Se ve a diario, ya sea en la naturaleza o en los informes contables de las grandes compañías transnacionales la ausencia de nuestra Pacha.

La labor es ardua, empero no todo mundo es consciente de aquella. Es responsabilidad nuestra entonces, sensibilizar a nuestros hermanos de las condiciones en que nuestra madre se encuentra y del rol que tenemos como hijos en su cuidado y bien-estar.

Es claro que la lucha es des-igual, ardua y compleja. Sin embargo, contamos con ella, con su amor y su cuidado. Ella es una más, la más fuerte (que aunque débil esté), de aquellos que libramos esta batalla. Batalla contra ese grupo infame e informe, que la ha hecho presa de vejámenes y torturas, de los cuales nuestros padres han sido cómplices, y contra los cuales, hermanos, hemos de levantarnos con el fin de restaurar la armonía con nuestra madre.

Usted querido amigo definirá en qué punto de la adaptación del Mito Ayoreo, cree que estamos. Confío sin embargo, plenamente, en que el punto terminal de vuestra reflexión no será otro que aquel en que volvemos a caminar al amparo de nuestra madre. Re-estableciendo aquel equilibrio que nuestros antecesores años atrás, decidieron romper. Como cual imberbe des-contento se enrabia con sus padres ante un actuar que él no comprende...

Le insto entonces mi querido lector, a darle unos segundos a "Abuela Grillo", a pensar en qué punto estamos de esos 12 minutos, a pensar en qué está bien y en qué está mal. A pensar si vamos por buen camino. A pensar en qué punto le gustaría estar...

El futuro, en lo próximo, es nuestro. Sólo estamos de paso por este maravilloso planeta. Generaciones completas están por venir, y sin ir más lejos nuestras familias, nuestros propios hijos vivirán ese futuro próximo que nosotros vamos a dejar. ¿Qué quiere usted entregarles al final de vuestros días? Es una pregunta ineludible. Una pregunta que el no sopesar valida la destrucción del hoy, de nuestra madre. Que denota el individualismo tan propio de nuestros tiempos y que no piensa el mañana ni que será de aquellos que vendrán ...

Saludos cordiales estimado lector, Atte. a usted OMQM

junio 08, 2011

Inside Job

"Será difícil, pero hay cosas por las que vale la pena pelear" 

Así termina "Inside Job", un docu gringo acerca de la Crisis Subprime. Un recorrido histórico de cómo se llegó a ella. Entrevistas, documentos, datos, cifras, etc.

Un docu, profundamente recomendado... 



Saludos cordiales, OMQM


junio 07, 2011

¿Cómo estamos?...

Casi un mes ha transcurrido desde que el conflicto ambiental cobró relevancia. No tan sólo para quienes hace un tiempo creemos que vamos por mal camino, sino para la sociedad como un todo. Más bien para gran parte de la misma. Empero, durante este mes hemos sido espectadores de un movimiento, el cual desde mi parecer, se ha mantenido, pero que también se ha estancado.

Cierto es que muchas organizaciones existen, otras tantas han cobrado vida, y que la organización (como movimiento ciudadano), continúa. Debates, foros e instancias de discusión se han suscitado en el último tiempo. Sin embargo, hecho en falta una organización común y un actuar conjunto. Sin rostros visibles, sin figuraciones perjudiciales. Un sólo movimiento, el cual encause las decenas de conflictos locales que cada una de estas organizaciones representa o puede representar. Pareciera ser que cada una lucha por separado contra lo que las afecta. Contra los síntomas de una enfermedad que probablemente muchos diagnostiquemos de manera similar. He escuchado de instancias de organización como la que planteo, no obstante en el diario vivir, no veo frutos o resultados de tal organización.

Una de las cosas más destacables del movimiento ciudadano que sorprendió al país durante el pasado mayo, fue su amplia convocatoria, su masividad, su energía. La fuerza con que salía a la calle y expresaba lo que creía injusto, aberrante, contra-producente. Su espontaneidad, su vitalidad, su pacifismo. Hoy a casi un mes de toda esta agitación, pareciera que las cosas retornan levemente a la normalidad, que las aguas se calman como si nada hubiera pasado.

Sé que mucha gente se mantiene activa difundiendo, informando, creando instancias en las cuales mantener presente el saqueo ambiental del que somos víctimas. He asistido a foros en los cuales se discute y conversa el tema ambiental. Fundamentalmente el energético, a lo que ahora se agrega el tema Semillas y Transgénicos.

Sin embargo, como ya he esbozado, hecho en falta un movimiento en el cual sus demandas ataquen la enfermedad y no los síntomas de la misma. Un movimiento con directrices políticas claras, visibles y entendibles por cualquier ciudadano. Un movimiento que agrupe a toda la gente que se ve afectada de una u otra forma por esta enfermedad y que juntos luchen contra este "bicho" que aqueja y que tiene a la tierra y sus habitantes enfermos. Evidenciándose lo anterior de distintas formas, en distintos ámbitos, en distintos momentos.

Pero pareciera ser que no somos capaces de aunar fuerzas y atacar a este "bicho" como un todo fuerte y compacto. Como una gran masa informada y empoderada, que demanda cambios y soluciones ahora. 

Qué interesante es observar cómo los "pingüinos", nuevamente, dan clase acerca de organización  y de cómo actuar. Ya en 2006 lo hicieron, desafortunadamente ciertos personalismos les jugaron en contra. Pero aún así, y hoy mismo, enseñan cómo organizarse y cómo tener un petitorio claro y amplio. Sin significar lo anterior la dilución del mismo. Son un ejemplo de cómo trabajar en asambleas. De cómo la acción directa, además de ser la forma en que una sociedad debiera estructurarse, es una excelente manera de generar acuerdos y de tomar decisiones.

Qué interesante es ver cómo son capaces de hacer un diagnóstico preciso, a partir del cual elaborar sus demandas y en base a estas mismas convocar voluntades y actuar como un grupo masivo de jóvenes que saben lo que quieren y cómo demandarlo. Tal vez me apresuro al elogiar a este movimiento incipiente. Espero no equivocarme. 

De ellos se debiera aprender. A no ser que el bien común y el actuar sin personalismos, deje ser una posibilidad para un movimiento como el que inspira estas líneas. Espero profundamente estar equivocado, y ver en el corto plazo como surge una sola voz, conformada por cientos de miles que demandan al unísono cambios y medidas ahora. Donde el rostro sea un mosaico de esas decenas de miles, decenas de miles de niños, hombres y mujeres hartados de la miseria y del poder de unos pocos.

Confío en que ese día llegará, antes de que de esas decenas de miles de personas pierdan el interés y las ganas de hacer algo por cambiar el Status Quo, por alterar el orden de las cosas, y por hacerse partícipes del presente y del futuro.

Mientras tanto, y como ejemplo de instancias generadas para mantener el tema en boga, dejo la invitación hecha para este Domingo 12 Junio a las 12:00 hrs. frente a La Moneda, todos vestidos de Azul, para convertir La Alameda en un Río.



Saludos cordiales, OMQM