junio 07, 2011

¿Cómo estamos?...

Casi un mes ha transcurrido desde que el conflicto ambiental cobró relevancia. No tan sólo para quienes hace un tiempo creemos que vamos por mal camino, sino para la sociedad como un todo. Más bien para gran parte de la misma. Empero, durante este mes hemos sido espectadores de un movimiento, el cual desde mi parecer, se ha mantenido, pero que también se ha estancado.

Cierto es que muchas organizaciones existen, otras tantas han cobrado vida, y que la organización (como movimiento ciudadano), continúa. Debates, foros e instancias de discusión se han suscitado en el último tiempo. Sin embargo, hecho en falta una organización común y un actuar conjunto. Sin rostros visibles, sin figuraciones perjudiciales. Un sólo movimiento, el cual encause las decenas de conflictos locales que cada una de estas organizaciones representa o puede representar. Pareciera ser que cada una lucha por separado contra lo que las afecta. Contra los síntomas de una enfermedad que probablemente muchos diagnostiquemos de manera similar. He escuchado de instancias de organización como la que planteo, no obstante en el diario vivir, no veo frutos o resultados de tal organización.

Una de las cosas más destacables del movimiento ciudadano que sorprendió al país durante el pasado mayo, fue su amplia convocatoria, su masividad, su energía. La fuerza con que salía a la calle y expresaba lo que creía injusto, aberrante, contra-producente. Su espontaneidad, su vitalidad, su pacifismo. Hoy a casi un mes de toda esta agitación, pareciera que las cosas retornan levemente a la normalidad, que las aguas se calman como si nada hubiera pasado.

Sé que mucha gente se mantiene activa difundiendo, informando, creando instancias en las cuales mantener presente el saqueo ambiental del que somos víctimas. He asistido a foros en los cuales se discute y conversa el tema ambiental. Fundamentalmente el energético, a lo que ahora se agrega el tema Semillas y Transgénicos.

Sin embargo, como ya he esbozado, hecho en falta un movimiento en el cual sus demandas ataquen la enfermedad y no los síntomas de la misma. Un movimiento con directrices políticas claras, visibles y entendibles por cualquier ciudadano. Un movimiento que agrupe a toda la gente que se ve afectada de una u otra forma por esta enfermedad y que juntos luchen contra este "bicho" que aqueja y que tiene a la tierra y sus habitantes enfermos. Evidenciándose lo anterior de distintas formas, en distintos ámbitos, en distintos momentos.

Pero pareciera ser que no somos capaces de aunar fuerzas y atacar a este "bicho" como un todo fuerte y compacto. Como una gran masa informada y empoderada, que demanda cambios y soluciones ahora. 

Qué interesante es observar cómo los "pingüinos", nuevamente, dan clase acerca de organización  y de cómo actuar. Ya en 2006 lo hicieron, desafortunadamente ciertos personalismos les jugaron en contra. Pero aún así, y hoy mismo, enseñan cómo organizarse y cómo tener un petitorio claro y amplio. Sin significar lo anterior la dilución del mismo. Son un ejemplo de cómo trabajar en asambleas. De cómo la acción directa, además de ser la forma en que una sociedad debiera estructurarse, es una excelente manera de generar acuerdos y de tomar decisiones.

Qué interesante es ver cómo son capaces de hacer un diagnóstico preciso, a partir del cual elaborar sus demandas y en base a estas mismas convocar voluntades y actuar como un grupo masivo de jóvenes que saben lo que quieren y cómo demandarlo. Tal vez me apresuro al elogiar a este movimiento incipiente. Espero no equivocarme. 

De ellos se debiera aprender. A no ser que el bien común y el actuar sin personalismos, deje ser una posibilidad para un movimiento como el que inspira estas líneas. Espero profundamente estar equivocado, y ver en el corto plazo como surge una sola voz, conformada por cientos de miles que demandan al unísono cambios y medidas ahora. Donde el rostro sea un mosaico de esas decenas de miles, decenas de miles de niños, hombres y mujeres hartados de la miseria y del poder de unos pocos.

Confío en que ese día llegará, antes de que de esas decenas de miles de personas pierdan el interés y las ganas de hacer algo por cambiar el Status Quo, por alterar el orden de las cosas, y por hacerse partícipes del presente y del futuro.

Mientras tanto, y como ejemplo de instancias generadas para mantener el tema en boga, dejo la invitación hecha para este Domingo 12 Junio a las 12:00 hrs. frente a La Moneda, todos vestidos de Azul, para convertir La Alameda en un Río.



Saludos cordiales, OMQM

No hay comentarios:

Publicar un comentario